El día después de la grieta

El dólar sube luego del segundo debate presidencial. Pero el debate volvió a mostrar un formato más bien aburrido, afín a la mediocridad y sin el condimento de un partido de ida y vuelta. Cada uno habla de lo suyo, y a los suyos sobre todo. El debate enaltece la profesión de fe de los propios. El mensaje corporiza el en vos confío del spot de Roberto Lavagna. En vos confío, cada candidato a su gente. Y nosotros confiamos en ellos. O en nadie. 

Terminó el primer tiempo

Y tuvo lugar eso que se llama debate presidencial. Seis candidatos, uno será presidente. La dinámica fue todavía más rígida que en el debate de los candidatos a Jefe de Gobierno. En aquel encuentro de la semana pasada, al menos las preguntas en diagonal provocaban un tipo de interacción y posibilidad de interpelación al otro. En este caso, los cuestionamientos a los otros participantes se tiraron al aire y el otro sólo los respondía si le daba en gana o se sentía explícitamente aludido.