Oriente: El eterno enemigo.

En los últimos días el mundo ha vuelto a crujir para dejarnos al borde de una cornisa cada vez más estrecha. Hace rato que las amenazas bélicas se repiten y solo son atenuadas por el temor a una devastación planetaria sin retorno. Varían los formatos pero el conflicto siempre está inmerso en aquella línea imaginaria que divide al mundo en dos y que nos eyecta a la eterna lógica binaria: Occidente y Oriente. La intención de este artículo es navegar por las profundidades de la relación para problematizar el asunto y tratar de obtener un principio de entendimiento de un conflicto que enfrenta a dos culturas en una batalla historica que no parece tener un fin cercano.

Encuentro de culturas

Cuando se produce un encuentro entre culturas existen actitudes contrapuestas. Una es negar o ignorar la distancia cultural asimilando a los otros a nosotros. El otro visto como reflejo del yo. Es la analogía lo que hace inteligible a lo desconocido. La otra respuesta posible es la inversión del yo. Una creación opuesta a la propia donde todo lo no deseado es depositado en el otro. De esta manera, se genera una construcción de estereotipos en donde la imagen mental creada puede tener ciertos elementos de realidad, pero en general, suelen resultar hostiles o por lo menos condescendientes.

Desde el fondo de la historia nos vienen acompañando los estereotipos. Los clásicos griegos ya polarizaban la realidad. Dividieron el mundo en Oriente y Occidente con una línea imaginaria que lo parte en dos. El comienzo del binarismo.

Esta cuestión se puede visualizar nítidamente en la pintura y literatura europea del SXIX. El Oriente fue homologado con la sexualidad, lo femenino como disponible, con lo físico y la sensualidad. Las imágenes visuales y literarias tenían todos estos componentes. Sexualidad primitiva y lujuria.

 

Presencia de oriente en occidente

Ahora bien, ¿cuándo es que se produce el encuentro? Oriente existía dentro de la memoria europea como forma mítica pero no documentada e histórica. Dentro de lo que llamamos cultura occidental, aquella que tendrá su umbral con los griegos, el principal canal por donde emerge Oriente es a través del Antiguo Testamento. Un conjunto de escritos antiguos homogeneizados por la intención ideológica que permitía la difusión religiosa.

De modo que las primeras búsquedas arqueológicas en territorio oriental que se inician a fines del SXVIII tenían que ver con recuperar el ambiente histórico de la Biblia. Hay relatos que contienen rica información sobre la torre de babel y la ciudad de babilonia, así como la localización del jardín del edén, que estaría en Mesopotamia entre los ríos Tigris y Éufrates. Como dice un viejo dicho –El arqueólogo va con la pala en una mano y la biblia en la otra-

El otro canal de supervivencia son los autores clásicos. El discurso histórico del pensador griego Heródoto parte de la alteridad, el distanciamiento con el otro, es el inicio de la polaridad. Se enfrenta al denominado despotismo oriental y le atribuye un inmovilismo tecnológico y cultural, sabiduría oculta y mágica. Lo contrapone a la democracia, el saber racionalizado y la filosofía griega.

Construcción de una supremacía

De esta manera, a partir de la construcción de estereotipos, ubicando a Oriente en un lugar mágico e irracional, Europa hilvana un discurso que servirá de combustión para el desarrollo de una supremacía. Un sentimiento de superioridad tardío, dado que durante toda la edad media, Oriente domino la escena. Fue a fuerza de estigmatizaciones y de apoderamiento de la razón, en tanto razón universal, que el péndulo se mudo de esfera y Europa pudo emerger como hegemonía. A la luz de la historia queda claro que no fue un simple etnocentrismo.

Es en el contexto del SXIX en que se despertara un verdadero interés por las regiones del cercano oriente. Se produce el surgimiento del proceso colonialista. Hay una intensión de conquista territorial basada principalmente en lo económico y considerando que estamos en presencia del surgimiento del imperialismo y de los Estado Nación como forma de organización, se constituye un argumento legitimador que se basa en la pureza de la raza y la inferioridad del otro. A su vez la conquista no solo estaba basada en las intenciones políticas y económicas sino que también buscaba el dominio cultural.

Hay viajeros que van en búsqueda de las historias bíblicas cuyos relatos comenzaran a construir un discurso visual y oral plagado de imágenes de fantasía, exotismo, magia e inferioridad de esa realidad que es Oriente vista por ojos europeos. En nombre del progreso es que se cometieron usurpaciones, saqueos, robos y apropiaciones.

Por lo tanto podemos decir que Oriente ocupa un lugar especial en la experiencia de Europa occidental. Es el otro respecto de Europa, la posibilidad de construir una inversión y de esta manera constituir la propia identidad. Existe un discurso, que pretende dominar y restructurar a Oriente desde un punto de vista político, sociológico, militar, ideológico y científico a partir de la ilustración. En definitiva, no deja de ser una particular red de intereses sobre un territorio determinado. El resultado de una relación estrecha que mantuvieron Francia y Gran Bretaña con Oriente.

La relación entre Oriente y Occidente es una relación de poder y de complicada dominación. Hoy ese vinculo muto en forma de tio sam y terrorismo religioso, pero esa no deja de ser una mirada subjetiva, de hombre blanco. Todo occidental se enfrenta a Oriente primero como occidental y luego como individuo.

Es posible ver la historia del mundo en una escala mas vasta y no solamente desde 1600 hasta ahora. Hay que romper con la perspectiva binaria de la historia y entender que el péndulo se mueve lento pero constante. Quien sabe que pasara en el siglo que viene pero la irrupción China en la disputa por la hegomonia ha dejado a todo el mundo académico patas para arriba. Tenemos que desmenuzar la realidad y poner atención en la venta que Occidente hace de Oriente. Sino llega un 11 de septiembre y descubrimos que hay un mundo mas alla del mar muerto y lo unico que hacemos es indignarnos por la muerte. La unica muerte que parece impotar. Aquella que gusta del big mac y el supertason.

Ignacio Calza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s