Algunos dicen que estamos pasando por una Infodemia: Noticias falsas, poco confiables y de fuentes dudosas que aumentan el pánico. Es por eso que desde Revista Marfil charlamos con dos científicas argentinas, las Doctoras Eva Acosta* y Giovanna Gallo**, con quienes abordamos los temas del momento: Comportamiento del virus, Inmunidad, Tests, vacunas y estrategias.

 

¿Cómo se comporta nuestro sistema inmunológico en el momento que nos infectamos de COVID19 y por qué tiene consecuencias más graves en los adultos mayores?

Como con otros patógenos, nuestro sistema inmune reconoce el virus y reacciona. Primero aparece la inmunidad innata, rápida pero inespecífica que trata de contener al virus. Luego, a los 5 y 7 días de infección, se desarrolla una respuesta adaptativa, más específica para este virus particular y donde se producen anticuerpos y células del sistema inmune preparadas para identificar con precisión al virus y eliminarlo.

En la mayoría de las personas, esta respuesta logra eliminar el virus. Si la infección no puede controlarse, la respuesta inmune se exacerba y termina dañando al hospedador, generando un síndrome respiratorio agudo severo que puede ocasionar la muerte. Esto ocurre con más frecuencia en los adultos mayores, pero las causas no son claras. Algunas hipótesis establecen que los adultos mayores muestran una peor respuesta de interferones tipo 1 (una de las primeras moléculas que impide la replicación del virus) y entonces presentan una respuesta inicial al virus más débil.

Otras sugieren que los adultos mayores se enfrentaron durante su vida a otros coronavirus o virus similares y esos encuentros generaron una inmunidad pre-existente que agrava el encuentro con el nuevo coronavirus. O simplemente que por su edad tienen más co-morbilidades, especialmente vasculares. Faltan más evidencias para poder determinar con seguridad la causa de la mayor susceptibilidad en esa franja etaria.

Hasta el momento ¿Qué información científica se pudo obtener con los recuperados de este virus? ¿Pueden volver a contagiarse? Por otro lado, si tienen inmunidad ¿Por cuánto tiempo?

La información al respecto se actualiza día a día. En algún momento se informaron aparentes recaídas o reinfecciones pero resultaron falsos positivos. En este momento existe consenso de que las personas que eliminan el virus se recuperan y muestran inmunidad contra el virus, pero no se tienen certezas de la duración de la inmunidad.

Tener ese dato requiere seguimiento de los pacientes en tiempo y que se evalúe cómo se mantienen los niveles de anticuerpos y de las células que son capaces de eliminar al virus. Recién un año o más sabremos realmente cuánto dura la inmunidad. Lo que sabemos de otros virus similares es que para los coronavirus comunes los niveles de anticuerpos bajan relativamente rápido, cerca del año y tienen limitada actividad frente a reinfecciones.

Para los otros coronavirus más patogénicos (SARS-Cov1 y MERS) los anticuerpos son neutralizantes y sus niveles declinan más lentamente, sin embargo no se pudo evaluar si protegen frente a reinfecciones.

¿Un paciente con COVID19 puede tener más carga viral que otro? 

La carga viral es la concentración del virus, es una estimación de la cantidad de partículas virales presentes en, por ejemplo, en un hisopado nasal. Hasta el momento, los estudios no han mostrado diferencias significativas entre las cargas virales de individuos asintomáticos con respecto a sintomáticos leves. Sin embargo, sí se vio que, en los pacientes que presentan cuadros clínicos más severos, éstos podrían estar asociados a cargas virales más altas

Los test serológicos: “no nos sirven para diagnosticar, pero sí para realizar vigilancia epidemiológica, es decir, poder conocer cuánto un virus está circulando por una determinada población, municipio, barrio, etc”

 ¿Para qué sirven los test serológicos?

Los testeos serológicos detectan anticuerpos generados por una persona específicos contra SARS-CoV-2. Nos informan sobre si esa persona estuvo o no en contacto con el virus, pero no nos dicen cuándo. Quizá estuvo contagiado hace varias semanas o meses y detectamos esos anticuerpos que aún circulan por la sangre. Por lo tanto, no nos sirven para diagnosticar, pero sí para realizar vigilancia epidemiológica, es decir, poder conocer cuánto un virus está circulando por una determinada población, municipio, barrio, etc.

El Tratamiento con plasma ¿Qué tan avanzadas se encuentran las investigaciones y en qué consiste?

Es un tratamiento que se utiliza en otras infecciones de manera efectiva. Por ejemplo en Argentina se utiliza exitosamente para la Fiebre Hemorrágica Argentina. Existen algunas experiencias en distintos países del mundo que han mostrado resultados satisfactorios del tratamiento con plasma de convalecientes en pacientes COVID19 críticos.

cientifica

¿Se puede pensar en un tratamiento en gran escala y en qué tiempo se puede tener resultados para implementarlo?

No, porque se necesita tener un número grande de pacientes completamente recuperados. Se selecciona a los pacientes que tienen altos niveles de anticuerpos neutralizantes, se extrae plasma (similar a una donación de sangre) y esto se utiliza para tratar los enfermos. Es un recurso limitado que se puede destinar a algunos casos más críticos. Argentina tiene un programa del Ministerio de Salud trabajando en esta dirección. Y en Córdoba, el Laboratorio de Hemoderivados dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba trabaja en un proyecto relacionado que implica purificar los anticuerpos neutralizantes del plasma de los convalecientes para inyectar en pacientes una fracción purificada del hemocomponente que genera el efecto terapéutico.

-En algunos países sugieren una estrategia de contagios masivos para llegar a la “inmunidad de rebaño” ¿Es posible?

La estrategia de contagios masivos es una irresponsabilidad completa en vista de los conocimientos científicos y clínicos que tenemos hasta el momento. Es un virus con una alta contagiosidad con lo cual resulta imposible limitar los contagios a una población selecta pero además aún en personas jóvenes y saludables la morbilidad y los requerimientos de internación así como la mortalidad es importante.

Además, no sabemos si la inmunidad generada es robusta, o si se mantiene en el tiempo. Por otro lado, mientras más circule el virus hay mayor posibilidad que se generen variantes del mismo para el cual la inmunidad existente no proteja. Es decir, hasta este momento no tenemos evidencias que una verdadera inmunidad de rebaño pueda lograrse con la infección natural. Es un concepto que deriva de la vacunación, no de los contagios.

Con lo que sabemos hasta el momento podemos arriesgar que las consecuencias de una estrategia de contagios masivos serían muy lamentables.

 “las expectativas más optimistas de tiempo para aprobar una vacuna segura y eficiente es de al menos 18 meses. Y eso sería un hecho sin precedentes en el mundo”

Con la cuarentena los contagios se hacen más lentos y controlados, parece imposible que podamos alargarla indefinidamente. ¿Cuándo la cuarentena termine los contagios se pueden evitar o vamos directo a un contagio en gran escala?

La cuarentena, hasta donde sabemos, no va a “terminar”, sino que se va a ir escalonando, vamos a ir pasando a diferentes etapas, que serán específicas de acuerdo con la zona en la que vivamos ya que la circulación del virus es muy diferente en las distintas provincias y municipios del país. La diseminación del virus está muy controlada en Argentina, gracias a la estricta cuarentena que estamos transitando. Si logramos ir saliendo de a poco, respetando las normas de distancia social, lavado de manos y uso de barbijo, podremos lograr que los contagios no se disparen y que el sistema de salud pueda atender a todos aquellos que lo requieran, evitando situaciones que hemos visto en otros países donde cuentan los muertos de a cientos o miles por día.

Se detectaron  varias cepas del virus en la Argentina ¿Esto significa que el virus mutó? En caso de ser cierto ¿Puede seguir mutando?

El virus fue mutando en estos meses, el que llegó a Argentina no fue el mismo que salió de Wuhan y hay varias cepas dando vueltas por el mundo. La tasa de mutación se va conociendo a medida que transcurre el tiempo, a priori podemos decir que muta pero no tanto, parece ser estable. Sin embargo, si sigue mutando, no necesariamente va a devenir en un virus más infeccioso o peligroso. Sin embargo, sí puede ocurrir como con la gripe en la cual la inmunidad existente en las personas que protegen contra algunas cepas, no sean protectoras contra otras.

¿El COVID19 llegó para quedarse en el mundo, lo tendremos cada invierno como la gripe?

No sabemos aún cómo va a comportarse el virus en el futuro, ya que es un virus nuevo que apenas conocemos. Todo apunta a que llegó para quedarse, pero tampoco sabemos de qué manera será. Un escenario posible es que sea estacional como la gripe, y algunos estudios apuntan a que la humedad y las temperaturas más altas, condiciones estivales, lo perjudican. Pero también podría no ser un virus estacional. Vamos a poder saberlo dentro de algunos años cuando hayan transcurrido varios ciclos.

Para finalizar ¿Cuánto tiempo puede pasar hasta que tengamos una vacuna? Cuáles son las etapas hasta que se realicen pruebas en personas.

Dentro de las vacunas aprobadas para humanos, la vacuna que se desarrolló más rápido tomó al menos 5 años. Su desarrollo incluye una fase preclínica que incluye un periodo de desarrollo del candidato vacunal con una fuerte impronta de investigación básica seguido de ensayos con animales de experimentación que incluyen animales pequeños así como primates. Candidatos vacunales con buenos resultados pasan a ensayos clínicos que tienen 3 fases, normalmente una más estricta que la anterior. En la Fase I se vacuna un pequeño número de voluntarios sanos para evaluar la posible toxicidad del candidato vacunal. En la fase II, se vacuna un número mayor de personas sanas y se evalúa la respuesta inmune generada por la inmunización. Y finalmente, en la fase III, se vacuna un gran número de personas de distintas áreas geográficas y se evalúa la eficiencia de vacuna para prevenir la infección. Los ensayos clínicos deben ser estrictamente controlados, demandan mucho tiempo y requieren gran inversión monetaria. En este momento existe gran interés en el desarrollo de la vacuna por eso se encuentran los recursos humanos y económicos y consecuentemente existen más de 100 vacunas en desarrollo, la mayoría en fase I y algunas pocas en fase II. A medida que avancen los estudios se podrán hacer algunas excepciones en materia regulatoria debido a la emergencia, pero las expectativas más optimistas de tiempo para aprobar una vacuna segura y eficiente es de al menos 18 meses. Y eso sería un hecho sin precedentes en el mundo.

 

*Eva Acosta es Bioquímica. Doctora en Ciencias Químicas con orientación en Inmunología. Profesora en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba e investigadora Independiente de CONICET.

**Giovanna Gallo es Licenciada en Biología Molecular, Doctora en Ciencias Biológicas y cuenta con un Postdoctorado en Virología en el Centro de Virología Animal CEVAN-CONICET.

 

Juan José Romero

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