Ser Antigüo

En el inicio creo Dios los cielos y la tierra.

El tema del origen es una de las cuestiones que más desvela al ser humano. Saber de dónde venimos para saber quiénes somos. Una búsqueda tan universal que se encuentra presente en todas las épocas. Esa necesidad de saber nos ha llevado a crear disciplinas que explican a través de esquemas teóricos las diversas posibilidades. Desde la ciencia hasta la filosofía. Desde la religión hasta la historia. Todas intentan desmenuzar el camino recorrido en búsqueda de respuestas. En este articulo intentaremos comprender desde una perspectiva histórica el origen de aquellas relaciones sociales que darían lugar a la necesidad de una organización cuya conclusión seria la aparición de un estado centralizador. En definitiva, donde nace el poder.

El descubrimiento de la agricultura significo un punto de quiebre para el ser humano. Allá por el neolítico a 10.000 años antes de cristo comenzarían a establecerse las condiciones de sedentarización y el inicio del proceso de división del trabajo. Lentamente se irían consolidando relaciones entre los individuos que darían lugar a nuevas entidades económicas, políticas y sociales: las comunidades. Estos grupos estarían estructurados por medio de relaciones de parentesco sanguíneo y alianzas matrimoniales. Albores de la organización social ante una nueva forma de producir. Los principales canales históricos en donde se encuentran registros son en Mesopotamia y Egipto a partir del 4000 ac.

Pero para abordar el proceso de formación del estado debemos considerar que una de las premisas iniciales es la cuestión de la desigualdad. La separación de un grupo social que se eleva sobre otro y lo domina a través de diversos mecanismos tales como la coerción. Esta distancia no responde a un solo factor y comienza a darse antes de que el estado surja como entidad de poder. A su vez, debemos considerar al conflicto como elemento central en el inicio de tendencias que compondrán el entramado estatal. Un conflicto que tendrá su mito originario en el traspaso del caos al orden como explicación acerca de la legitimidad de las primeras formas monárquicas.

Podemos comenzar analizando cuáles fueron las primeras jerarquizaciones que se manifiestan en el mundo antiguo. Las comunidades emergen como estructuras sociales organizadas con el fin de producir, presentando una interacción compleja de grupos humanos que si bien carecían de una autoridad central tenían en su seno a un líder que aparecía como el umbral de la estratificación.

Este líder no impone su autoridad a partir de la coerción, sino que obtiene respuestas desde la voluntad. Es a través del carisma y ciertas aptitudes personales, como la capacidad en la redistribución de bienes que gana prestigio erigiéndose sobre el resto. Por otro lado, las jerarquizaciones eran ancestrales. Los integrantes más cercanos a los orígenes de la tradición cuyo recuerdo reglamenta la vida son fuente de autoridad. Los ancianos son muy importantes.

Así nos encontramos con las sociedades de jefatura. Un tipo de organización sistémica en donde el poder se otorga a un jefe supremo, el cual sería sostenido por elites locales dentro de las ramificaciones de una estructura de clanes. El principal privilegio del jefe es el apropiamiento de las instituciones rituales. El sistema de creencias era un factor determinante de poder en las sociedades antiguas. Su manipulación garantizaba la legitimidad de la dominación del otro. El jefe era el encargado de la redistribución de bienes, primer eslabón de enriquecimiento que justifica las diferencias económicas. No se podía ejercer el control solo desde la coerción se necesitaba una base ideológica que integrara a elites y comunidades. El sometimiento como garante del orden.

En paralelo a estas circunstancias se van desarrollando procesos fundamentales para el surgimiento del estado. Se produce un aumento considerable de la población junto con una mejora en la productividad agrícola que generaría un excedente de alimentos. La acumulación permitía mantener a personas sin la necesidad de que ocuparan un lugar en la producción. Surgían como una clase especialista encargada de controlar y organizar el flujo económico, las instituciones religiosas, la administración. Conformarían el sector público: Sacerdotes, escribas, funcionarios. En definitiva, estos procesos dan lugar a un movimiento circular del que se desprende el surgimiento del Estado y las primeras ciudades: Ur, Uruk, Lagash.

La culminación de estos procesos da lugar a la formación de los primeros imperios. Aquellos que unen las ciudades bajo el mando de un mismo monarca y se lanzan a la conquista de las poblaciones aledañas. Como el imperio asirio o babilónico. Pero eso ya es otra historia.

Ignacio Calza

 

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