Es difícil hacerle caso al presidente de la Nación e irse a dormir.

Escribo estas líneas con un ochenta y pico por ciento de las mesas escrutadas y con Felipe Solá, convertido en vocero de Alberto Fernández, hablando en todos los canales por los que hago zapping casi compulsivamente. En cada entrevista le preguntan lo mismo: “¿Qué significa el resultado de esta elección?”. A lo que Felipe responde que los argentinos ya no admiten que se les mienta.

Es evidente que hay una Argentina que los medios masivos de comunicación no mostraban. Mucho más fácil sería hablar de sorpresa o de batacazo. Pero creo que sería un error plantearlo de ese modo.

En la previa a estas elecciones hubo una estrategia de encubrimiento y mentira, de la que, es muy probable, los medios van a volver a salir indemnes. ¿Es posible creer que no se sabía cómo venían las elecciones?, ¿Es posible creer que en realidad no veían ese descontento popular y por ese motivo no lo reflejaban en sus titulares? ¿Es posible creer que ese supuesta remontada de Macri en las últimas semanas tenía base en algo real? Alberto Fernández decía en las últimas entrevistas cuando le preguntaban por ese acercamiento de Cambiemos que no eran los números que ellos manejaban ni lo que veía en sus recorridas. El tiempo pondrá las cosas en su lugar y en la historia quedará fijado el triste papel que jugaron las empresas periodísticas y sus empleados.

El peronismo había hecho todo lo que se tenía que hacer. En esta revista nos preguntábamos cómo era posible que eso no se reflejara en las encuestas. La gente no come vidrio durante mucho tiempo. Finalmente habló la billetera y no la televisión.

Aunque la elección se decide en octubre, todo parece indicar que el gobierno no tendrá reelección, lo cual muestra el grado de su fracaso.

Cuando la historia estudie este proceso iniciado con el comienzo de siglo es probable que este experimento neoliberal macrista quede marcado como un pequeño desliz. Por el momento, muchos respiramos un poco más aliviados. Aunque sea hora de redoblar los esfuerzos.

Sebastián Pujol

Un comentario en “La Argentina que no se mostraba.

  1. Lo siento grandes emporios argentinos de la comunicación, haciendo “periodismo objetivo” desde 1976.
    Felicidades a la revista y a los argentinos. Desde México los acompañamos con emoción

    Le gusta a 1 persona

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