Mordisquito en épocas de aborto.

Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito. Pasaste de  indiferente a activista pasional sin salir de la computadora. Sin salir de tu área de confort. Vos, sí, vos que ya estabas acostumbrado a que la Iglesia manejaba la moral de la Patria y que el feminismo era cosa del demonio y de lesbianas. Ahora te encontrás con que está todo patas para arriba. El aborto llegó al congreso y vos te querés morir. Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Ni te enteraste de la lucha por la Educación Sexual Integral o la negaste porque era cosa de la familia. ¿Entonces por qué protestas? Ah sí…porque el aborto llegó al congreso. Vos mordisquito que por machirulo ridiculizabas a cuanta mujer se te cruzaba, vos que las violabas (sin saberlo, o sabiendo un poco que no había un “sí” de por medio, pero como el “no” no fue muy contundente seguiste… que iniciaste sexualmente a una piba a fuerza de insistencia y condicionamientos) porque te gustaban menores e ignorantes. Vos, que crees que las mujeres sólo sirven para ser madres…. Ahora te encontrás con mujeres que deciden no serlo…y te quejas, cuando nunca te hiciste cargo de ninguno de tus hijos. ¿Te acordás cuando eras adolescente mordisquito? ¿Que pedías las prueba de amor, que no querías usar preservativo porque te molestaba? Para qué si ella se cuida, no pasa nada. Te acordás como te mandaste a mudar porque ella te dijo que tenía un atraso? Ah.. pero te seguís quejando.. ¿y por qué te quejás? Porque llegó el aborto al congreso.

Te quejás de la situación pidiendo educación sexual, ¡qué se cuiden! Como si vos  y yo hubiéramos tenido esa posibilidad, somos hijos de una generación que nunca la tuvo, alumnos de un sistema que no se animaba a hablar de estos temas en clases. Y te enojas!… te enojas porque una generación que pasó por lo mismo que vos está tomando las riendas del asunto. Y sí mordisquito, no es lo que vos querías, yo no te puedo obligar a que lo sigas y lo compartas. Sí querés podés seguir con tu vida como lo hiciste siempre, pero no podés negar la fuerza de este colectivo. Colectivo que tuvo que pasar muchas desgracias. Te acordás esa piba que abortó en silencio porque su padre trabajaba para los curas en la capilla del barrio y vos lo único que hacías era insultarla. ¿Y ahora decís que las vas a acompañar? ¿Y esa piba que murió porque no le quisieron hacer más quimio? El único error que había cometido era disfrutar de una noche de pasión con su marido entre tanta tristeza y agonía. ¿Te acordás de la hijita del panadero de la esquina? Sí, la que violaron y vos entre risas decías “qué se joda, algo habrá hecho. Mirá como iba vestida” …. ¿Y ahora me venís a decir que hay otras salidas? Ahora  sí, que el aborto llegó al congreso. Ahora que se te derrumba todo eso que habías creído estático.  Mirá mordisquito, las mujeres a lo largo de la historia han tenido que luchar por votar, por trabajar, por libertad sexual, incluso hasta para decidir cómo vestirse. Cosa que a nosotros nos vino regalado por el sólo hecho de ser hombres. Nosotros mordisquito, siempre pudimos decidir, ellas no. Tenemos que cambiar muchas cosas, muchas ideas, podemos aspirar a un mundo donde nuestras decisiones valgan lo mismo que las de ellas. Podemos aspirar a un mundo donde la información sea igual para todos. Donde nos enseñen a respetarnos, a aceptarnos, un mundo donde nos veamos iguales y no haya sexo débil. Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que resistir y que vencer las más crueles penitencias y los más ingratos sabotajes a este momento de lucha y de felicidad. ¡¡Pero para che! ¿Por qué te quejas? Ah, cierto, llego el aborto al congreso.

Mordisquito, a vos te molesta, te indigna ya lo sé… vos decís que es vida. Nadie negó eso Mordisquito, pero las pibas se mueren porque no desean ser madres. ¿Y las vas a obligar a serlo? No importa si son mil, quince mil, o treinta. Yo tampoco deseo que una mujer aborte, hasta a veces me cuesta entenderlo, pero tampoco deseo que les digas asesina, que el código penal lo castigue, que las amenaces con la excomunión, que tenga que meterse en un lugar clandestino o usar un método doméstico; lo haga de forma insegura.  Sé que pensar en “seguro” es un ideal, pero sigo pensando que es posible. Yo lo pensé y lo pensé mordisquito y me di cuenta que cuando considero que la mujer es víctima estoy despenalizando, cuando hablo de condiciones dignas estoy legalizando. Pero antes (y hoy a la par, porque la realidad nos superó) creo que velar  para que la ley de salud reproductiva y la ESI se cumplan es permitir que las personas decidan cuándo, cómo y dónde armar familia y cuándo, cómo y dónde vivir libremente su sexualidad. No es ideología de género, Mordisquito…. Dale che, entendelo de una vez, es perspectiva con P mayúscula, es ponerse en el lugar del otro como sujeto, es amarlo y respetarlo como a uno mismo. No sé mordisquito, vos pedís acompañar, no culpar, educar. Fijate, capaz no estamos tan distanciados, sólo que vos no podés salir de tu mundo ordenado y de confort. Pensalo Mordisquito.

Discépolo del S. XXI

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